“Trigger Warning”​

La clave está en ser adulto y responsable

Proveniente de la terminología de la psicología, llegó hace años esta clase de aviso que, en su origen, alertaba de posibilidad de encontrar contenidos que pudiesen activar memorias traumáticas o, en general, herir la sensibilidad del espectador. 

En estos tiempos de “infoxicación” salvaje este concepto permite conciliar el derecho del espectador a no ser agredido o violentado por la crudeza de los contenidos al tiempo que se puede informar con exactitud sobre los hechos o disfrutar de obras sin alteraciones sustanciales. En este sentido, se toma a la opinión pública como adultos y se les presenta la posibilidad de elegir responsablemente. La clave está en esto último: ser adulto y responsable.

El problema viene cuando los adultos (según su DNI) encuentran cualquier discrepancia con su cosmovisión como una agresión y rápidamente hay quien se erige liberador de la tiranía de la elección, exigiendo la supresión de cualquier expresión de las mismas con trazo gordo, descontextualizado y absolutista. De esta forma se comienza a usar los avisos como etiquetas que van más allá de su propósito original o de medidas orientativas objetivas como las clasificaciones por edades. 

Un caso paradigmático en mi opinión ha sido el de la reciente retirada del catálogo de HBO de “Lo que el Viento se Llevó” por ser racista. En ello se incluye la descontextualización (una película de 1939, basada en una novela ambientada en la Guerra de Secesión americana) el trazo grueso de retirarlo de un plumazo al calor de los acontecimientos recientes y el absolutismo de exigirlo so pena de boicot.

Ante esto me pregunto dónde paramos. ¿Acabamos con la saga de James Bond por machista? ¿Borramos todas las novelas y comics de aventuras por presentar comportamientos tóxicos? ¿No se empieza a parecer esto a los códigos de autocensura de las editoriales y estudios del macartismo? ¿Y si el que censura no comparte nuestros valores?

Disney + ha optado por una alternativa menos drástica e informa en la ficha de las películas “problemáticas” de que “pueden contener representaciones culturales obsoletas” puede que por el hecho de que si las eliminan le dan matarile a buena parte de su magro contenido.

Esto es una tendencia que parece haber venido para consolidarse y lo malo es que la única solución es la más lenta de todas: la educación. De todos modos, los fans de los musicales están de enhorabuena ya que la Caza de Brujas fue la época dorada de éstos al no poder hablarse de nada grave. ¿Estáis listos para un remake de Siete Novias para Siete Hermanos?

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